Acuerdo de infraestructura
El 2 de septiembre de 2026, Amazon Web Services (AWS) y NVIDIA anunciaron un pacto para suministrar 2 millones de unidades de procesamiento gráfico (GPU) orientadas a la inteligencia artificial (IA) entre 2027 y 2028. El objetivo es profundizar su colaboración en centros de cómputo, redes, modelos abiertos y procesamiento de datos, desplegando infraestructura de hardware para agentes de IA que permita acelerar el desarrollo de soluciones conjuntas.
Componentes y sector público
Los componentes a desplegar pertenecen a las generaciones Blackwell Ultra, Rubin y Rubin Ultra de NVIDIA. La infraestructura añadirá unidades centrales de procesamiento (CPU) diseñadas para la IA agéntica, la cual no solo responde preguntas, sino que encadena pasos como escribir código, usar herramientas y orquestar programas.
El acuerdo también contempla un tramo enfocado en el sector público mediante la construcción de «fábricas de inteligencia artificial» para el Gobierno de Estados Unidos. Estos centros estarán diseñados para entrenar modelos a gran escala con 100.000 GPU sobre infraestructura de AWS clasificada en el nivel de impacto 6 o superior, uno de los umbrales de seguridad más altos de la administración federal.
Finanzas agénticas y transacciones autónomas
El desarrollo de esta infraestructura de hardware para agentes de IA coincide con nuevas necesidades en el ecosistema financiero. El exchange de criptomonedas Coinbase planteó que los agentes autónomos están comenzando a participar en actividades económicas, lo que expone las limitaciones del sistema financiero tradicional, construido para personas que requieren descanso y nombres legales.
Desde Coinbase, bajo el concepto de Agentic Finance (AiFi), argumentaron que el verdadero cambio se produce cuando un agente puede pagar por recursos como capacidad de cómputo, consultas a API o datos en tiempo real. Esta interacción de «software pagando a software» se vincula directamente con la demanda de hardware de alto rendimiento.
Actividad en redes blockchain
En este contexto, la participación económica de sistemas automatizados ya registra antecedentes en redes de contratos inteligentes. Los agentes de IA han ejecutado más de 100 millones de transacciones en la red Base, una solución de segunda capa (L2) de Ethereum, demostrando el potencial operativo de la inteligencia artificial en entornos descentralizados y su capacidad para interactuar de forma autónoma con activos digitales.


