Propuesta de los bancos centrales
El 22 de septiembre de 2026, el Banco Central Europeo (BCE) y los 27 bancos centrales nacionales de la Unión Europea pidieron a Bruselas modificar una regla de MiCA. La solicitud propone establecer unos nuevos requisitos de liquidez para stablecoins que eliminen la obligación de mantener parte de los fondos en bancos comerciales, ya que consideran que una proporción fija de depósitos genera riesgos para la estabilidad financiera.
Regla actual y riesgos sistémicos
La normativa vigente exige que los emisores de tokens de dinero electrónico mantengan al menos el 30% de los fondos en cuentas separadas de entidades de crédito. Para tokens clasificados como significativos, el mínimo sube al 60%. El Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC) sostiene que estos depósitos pueden someter a los bancos a salidas rápidas de capital si aumentan los canjes de stablecoins, trasladando tensiones del mercado cripto al sistema bancario tradicional.
Posición de la industria cripto
Esta misma exigencia fue cuestionada previamente por Tether, emisora de USDT, que optó por no solicitar licencia bajo el régimen europeo. Paolo Ardoino, CEO de la empresa, advirtió desde 2025 que mantener fondos en bancos comerciales introduce riesgos adicionales, argumentando que el sistema de garantía de depósitos solo cubre hasta 100.000 euros por depositante y entidad.
Propuesta de liquidez y estado del trámite
Para mitigar los riesgos sistémicos, los bancos centrales proponen sustituir el porcentaje fijo por requisitos basados en el vencimiento de los activos. Estos nuevos requisitos de liquidez para stablecoins contemplarían que una parte de las reservas pueda convertirse en efectivo en un plazo de uno a cinco días hábiles, utilizando instrumentos como títulos soberanos de corto plazo y operaciones de recompra inversa.
La modificación no está aprobada y forma parte de una consulta de la Comisión Europea que concluye el 30 de septiembre. Hasta que exista una reforma legislativa, los emisores continúan sujetos a las reglas actuales. La propuesta no busca eliminar el derecho de canje a valor nominal ni la prohibición de pagar intereses, sino modificar la composición y liquidez de las reservas, lo que afectaría principalmente a emisores no bancarios.


