La red BNB Chain anunció este 16 de mayo la incorporación a su ecosistema de Bankr, un agente de inteligencia artificial (IA) capaz de ejecutar transacciones en criptomonedas de forma autónoma. Esta integración permite a los usuarios pagar el acceso a más de 30 modelos de IA (como Claude, GPT, Gemini, Grok, Deepseek, Qwen, Kimi y Minimax) utilizando stablecoins directamente desde sus billeteras de BNB Chain.
La propuesta centraliza el acceso a estos servicios. Los usuarios ya no necesitan contratar y configurar cada modelo por separado, ni gestionar múltiples claves de acceso para diferentes proveedores. El pago se realiza en USDT o USDC, y Bankr se encarga de subsidiar las comisiones de las transacciones. Además, el sistema incluye una función de recarga automática del saldo cuando este cae por debajo de un umbral, evitando interrupciones en medio de sesiones de trabajo.
El contexto de seguridad: el exploit de marzo
El anuncio debe analizarse en el contexto de un incidente previo. Bankr es la misma plataforma que protagonizó un exploit de 200.000 dólares en marzo, vinculado al chatbot Grok en la red Base.
En aquella ocasión, un atacante manipuló al agente para que ejecutara una transferencia no autorizada. Esto se logró insertando una instrucción camuflada en código morse dentro de un mensaje en X, que Grok tradujo y Bankr ejecutó tras detectarla en el feed público. Aunque el atacante devolvió el 80% de los fondos, el 20% restante no fue recuperado.
Es importante señalar que el anuncio de integración con BNB Chain no incluye ninguna declaración sobre cambios de diseño específicos o parches implementados tras este incidente.
Riesgos estructurales en la autorización
El desarrollador Vadim, quien analizó el exploit anterior, advirtió que el problema estructural no reside en el modelo de lenguaje, sino en la arquitectura de autorización. Mientras Bankr utilice texto generado por una IA como instrucción directa para ejecutar transacciones financieras, cualquier manipulación de ese texto puede traducirse en una transferencia no autorizada.
La integración ofrece una mejora evidente en la experiencia de usuario y la eficiencia operativa, pero el debate sobre la seguridad de los agentes de IA que controlan fondos sigue siendo una cuestión crítica para la industria.


