
Dos stablecoins pierden su paridad con el dólar tras desplomes superiores al 90 %
En menos de una semana, dos criptomonedas estables sintéticas, diseñadas para mantener su valor anclado al dólar estadounidense, perdieron casi por completo su paridad.
La stablecoin USDX, emitida por Stable Labs, cayó más de 86 % en siete días, cotizando actualmente alrededor de USD 0,13. Por su parte, deUSD, del protocolo Elixir, sufrió un desplome del 94 %, ubicándose en USD 0,052.
Ambas forman parte del segmento de stablecoins sintéticas, activos digitales que buscan replicar el valor del dólar mediante estrategias apalancadas o mecanismos de cobertura con otros tokens, en lugar de respaldo directo en efectivo o bonos del Tesoro. Su estabilidad depende de modelos algorítmicos y de la gestión del colateral digital.
Causas del colapso: exploits y exposición a activos inestables
En el caso de USDX, analistas de IncentiveFi señalaron que el desplome comenzó tras un exploit de aproximadamente un millón de dólares en uno de sus pools de liquidez en Balancer. El ataque afectó los fondos en USDX y sUSDX, lo que llevó a Stable Labs a tomar medidas de emergencia: congelar los puentes entre redes, restringir transferencias y retirar liquidez de las redes Arbitrum y Base.
La falta de comunicación oficial posterior deterioró aún más la confianza de los usuarios, provocando ventas masivas y una pérdida acelerada del valor de la moneda.
Por otro lado, deUSD perdió su anclaje después de que Elixir destinara el 65 % de su colateral a StreamDeFi, una plataforma que posteriormente sufrió pérdidas por USD 93 millones al emplear su propia criptomoneda, xUSD, como garantía.
Cuando xUSD cayó un 77 %, el respaldo de deUSD se evaporó, lo que derivó en una liquidación masiva en Curve y en la suspensión de los retiros, según datos de Nansen.
Nuevo golpe a las stablecoins algorítmicas
Estos acontecimientos ocurren pocos días después de una serie de hackeos a plataformas DeFi en Ethereum, lo que reaviva el debate sobre la viabilidad de las stablecoins no respaldadas por reservas tradicionales.
El colapso de USDX y deUSD pone de manifiesto las vulnerabilidades estructurales de los modelos algorítmicos, donde la estabilidad depende de la confianza del mercado y la robustez del código, más que de reservas verificables.

