El flujo de dinero en la IA
El 15 de agosto de 2026, la inteligencia artificial (IA) mueve decenas de miles de millones de dólares al año, impulsada principalmente por el uso de modelos de lenguaje que cobran según la cantidad de tokens procesados. Alrededor de este gasto masivo, ha surgido una nueva capa de tecnologías de código abierto que, si bien distribuyen su código de forma gratuita, han logrado capturar valor mediante servicios, infraestructura y pagos autónomos.
La magnitud de este mercado se evidencia en los siguientes datos:
- OpenAI, creadora de ChatGPT, superó un ritmo de facturación anualizado superior a USD 40.000 millones.
- Anthropic, detrás de Claude, alcanzó un ritmo anualizado de USD 47.000 millones.
El token como unidad de consumo
En la IA, un token es una unidad de texto que un modelo procesa para interpretar instrucciones y generar respuestas. Los proveedores cobran según la cantidad de tokens procesados, convirtiendo cada nueva aplicación en una fuente de consumo. Este flujo monetario está gestando la economía de tokens de inteligencia artificial, donde la paradoja radica en que las herramientas que facilitan este aprovechamiento suelen ser gratuitas y de código abierto.
Modelo de software tradicional
Empresas como LangChain, un conjunto de herramientas que facilita la conexión de modelos de lenguaje con bases de conocimiento, reportan ingresos anuales de entre USD 12 y 16 millones. Aunque alcanzó una valoración de USD 1.250 millones en octubre de 2025, esta cifra ha caído más del 50% según datos de la firma de análisis Sacra.
Por su parte, Hugging Face, un repositorio de modelos de IA y bases de datos, facturó aproximadamente USD 130 millones en 2024 sobre una valoración de USD 4.500 millones. Juntas, ambas empresas facturan menos del 0,4% de lo que genera únicamente OpenAI. Su modelo de negocio consiste en no cobrar por el código, sino por la infraestructura y las herramientas que permiten desarrollar aplicaciones que consumen modelos de IA.
Pagos autónomos entre agentes de IA
La segunda vertiente busca que los programas paguen y cobren automáticamente mediante criptomonedas. L402 es un protocolo de código abierto, sin dueño ni token propio, que permite a un agente de IA pagar o cobrar por consultas automáticas. Su gobernanza pasó a la Fundación Linux en julio de 2026, con el respaldo de Visa, Mastercard, Google, Amazon, Cloudflare y Ripple.
Esta tendencia se extiende a otras soluciones corporativas:
- Amazon lanzó en mayo el sistema Bedrock AgentCore Payments para que sus agentes paguen por recursos digitales de forma autónoma.
- Cloudflare comenzó a cobrar a los rastreadores de IA que consultan el contenido de los sitios web que administra.
Brecha entre valoraciones y volumen real
Un análisis de la firma Artemis señaló que el auge de los pagos de agentes mediante L402 es, por ahora, un espejismo. Gran parte de las transacciones corresponde a pruebas internas o pagos entre wallets del mismo usuario, sin intercambios comerciales reales entre agentes independientes.
Aunque el activo económico fundamental es el uso de la IA, existe una brecha entre el potencial de la economía de tokens de inteligencia artificial y el dinero efectivamente generado. Las valoraciones alcanzan miles de millones, mientras que el volumen real de pagos continúa siendo reducido, dejando abierta la interrogante sobre cuánto valor terminará en estas capas abiertas a medida que los agentes automaticen su consumo.


