La concesión de una cuenta maestra de propósito limitado a Kraken Financial por parte del Banco de la Reserva Federal de Kansas City marca un hito en el sistema financiero de Estados Unidos. Por primera vez, una entidad nativa de activos digitales accede directamente a Fedwire, la infraestructura central de pagos del país.
Este mecanismo permite a la firma liquidar transacciones en dólares estadounidenses sin depender de intermediarios bancarios comerciales, que históricamente han restringido los servicios al sector cripto debido a percepciones de riesgo operativo. La integración de Kraken se alinea con los estándares de la Ley GENIUS (Ley de orientación y establecimiento de innovación nacional para las monedas estables) de 2025.
Marco regulatorio y estatus operativo
La legislación de 2025 estableció un marco federal para instituciones de activos digitales, exigiendo un modelo de reserva del 100% en activos líquidos y la prohibición del préstamo fraccionario. Al adoptar este régimen y someterse a auditorías mensuales, Kraken ha presentado un perfil de riesgo diferenciado.
Sin embargo, el acceso no otorga los mismos beneficios que a la banca tradicional. Kraken opera bajo un estatus de «Nivel 3», una cuenta probatoria que:
- No genera intereses.
- No otorga acceso a préstamos de emergencia del banco central.
- Ofrece un conjunto de servicios limitados en comparación con los bancos convencionales asegurados por la FDIC.
El siguiente paso: candidatos a la integración
El precedente de Kraken ha generado expectativas sobre qué entidades seguirán este camino. El mercado identifica a varias firmas con estructuras regulatorias similares:
- Ripple: Tras recibir una aprobación condicional de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) a finales de 2025, es el candidato con mayor tracción. A través de subsidiarias como Standard Custody & Trust Company, busca integrar su stablecoin Ripple USD (RLUSD) y la red XRP directamente en los flujos de pago federales para optimizar remesas.
- Anchorage Digital: Posee un estatuto bancario federal desde 2021. Solicitó una cuenta maestra en agosto de 2025 con el objetivo de minimizar riesgos de contraparte y mejorar la eficiencia en la custodia de grandes volúmenes de activos.
- Circle: Ha manifestado apoyo público al concepto de cuentas maestras limitadas. Aunque no hay confirmación de solicitud formal hasta marzo de 2026, su posición estratégica le permite avanzar rápidamente si la Reserva Federal consolida este modelo.
- Otros participantes: Firmas como Paxos, BitGo y las divisiones de Fidelity operan bajo estatutos nacionales que facilitarían teóricamente la solicitud, pero mantienen una postura de cautela y no han formalizado aplicaciones ante la Reserva Federal.
En un horizonte más lejano se encuentran plataformas como Zero Hash o proyectos como Erebor Bank, que aún requieren consolidar su historial regulatorio para aspirar a este nivel de integración.
El filtro de la Reserva Federal
A pesar de la apertura, el acceso no es automático. El caso de Custodia Bank ilustra los límites de esta transición. Aunque solicitó su cuenta maestra en el mismo trimestre que Kraken (2020), permanece excluida tras fallos judiciales en 2025 que ratificaron la «discrecionalidad absoluta» de la Reserva Federal para admitir o rechazar instituciones.
Christopher Waller, miembro de la Junta de Gobernadores de la FED, afirmó en 2025 que el regulador evalúa cada caso según su impacto en la estabilidad del sistema de pagos.
El futuro de esta vía de acceso dependerá del desempeño operativo de Kraken durante su primer año. La principal preocupación de los reguladores es la «velocidad de fuga» de los depósitos digitales, es decir, la capacidad de las redes de criptomonedas para facilitar retiradas masivas durante episodios de volatilidad. La gestión exitosa de estos flujos por parte de Kraken determinará si la barrera bancaria se mantiene abierta para el resto del sector.


