
Meta vuelve al mundo cripto con stablecoins para pagos en Instagram
Meta, la compañía detrás de Instagram y Facebook, está dando nuevos pasos hacia la adopción de criptomonedas, enfocándose esta vez en las stablecoins como el USDC. A seis años del fallido proyecto Libra (más tarde llamado Diem), que fue abandonado en 2022 por presiones regulatorias, Meta estaría explorando cómo implementar pagos transfronterizos más eficientes y económicos para los creadores de contenido de sus plataformas.
Según fuentes cercanas, la empresa ha iniciado conversaciones con proveedores de infraestructura cripto a comienzos de este año. La idea sería usar stablecoins para enviar pagos pequeños, alrededor de 100 dólares, a creadores en países donde las transferencias tradicionales son costosas o lentas. Circle, la firma emisora de USDC, es una de las compañías con las que Meta estaría dialogando, aunque la empresa busca mantenerse abierta a múltiples opciones, sin comprometerse con una sola moneda estable.
La iniciativa está liderada por Ginger Baker, exdirectiva de Plaid y actual vicepresidenta de producto en Meta. Su objetivo es posicionar a la empresa como una plataforma de exploración tecnológica, evitando repetir los errores del pasado con Libra, cuya ambición y estructura provocaron una ola de regulaciones.
En cuanto a Bitcoin, su uso en Meta parece estar descartado, al menos por ahora. A pesar de que la empresa participa en iniciativas como COPA —que promueven el uso libre de patentes sobre tecnología relacionada con BTC—, la prioridad hoy es reducir fricciones operativas, no adoptar activos con alta volatilidad o implicaciones regulatorias complejas.
Esto contrasta con casos como el de Zebedee, una empresa que ha integrado exitosamente los pagos con bitcoin en videojuegos gracias a la Lightning Network. Zebedee también destaca el crecimiento histórico del valor de BTC, como en 2013, cuando un torneo de eSports pagó 25 BTC a jugadores que hoy equivaldrían a millones de dólares.
Pese a estos argumentos a favor de Bitcoin como activo de pago con potencial de crecimiento, Meta prefiere, al menos por el momento, la estabilidad y predictibilidad de las stablecoins. No se descarta que en el futuro la empresa reevalúe su postura si el entorno regulatorio o tecnológico cambia.

