Entrevista a Paula Pascual, fundadora de MERGE Madrid, C4E Friend y una de las personas que siempre ha estado cerca de C4E · Chain4Economy, dándonos voz y acompañándonos desde el inicio.
La regulación europea de los criptoactivos entra en una fase decisiva. Con el final del periodo transitorio en España, MiCA deja de ser solo un marco regulatorio en construcción y pasa a marcar de forma directa qué entidades pueden operar, bajo qué condiciones y con qué garantías para los inversores.
En C4E – Chain4Economy hablamos con Paula Pascual, fundadora de MERGE Madrid, C4E Friend y una persona muy vinculada a nuestro ecosistema desde sus primeros pasos, sobre lo que representa este momento para Europa, el papel de la banca, la llegada de la inversión institucional, los retos para las startups y el riesgo de que una regulación demasiado rígida frene la innovación.
Para C4E, contar con la visión de Paula tiene un valor especial: además de ser la fundadora de MERGE Madrid, ha estado cerca de Chain4Economy desde el inicio, acompañando la evolución de un ecosistema que conecta personas, conocimiento y oportunidades alrededor de la blockchain, la Web3 y los activos digitales.
Vamos con las preguntas:
C4E: Tras años de debate, MiCA entra en una fase clave este 1 de julio. Más allá del cambio regulatorio, ¿qué crees que representa este momento para Europa: el punto de madurez del mercado cripto o el comienzo de una nueva etapa para el conjunto del sistema financiero?
Paula Pascual: Creo que el mayor impacto de MiCA no llega únicamente ahora, con el final de los periodos transitorios. El verdadero punto de inflexión se produjo hace aproximadamente un año y medio, cuando Europa envió un mensaje muy claro al mercado: los activos digitales iban a contar con un marco regulatorio común y estable.
Durante años se ha dicho que la banca o los grandes inversores no entraban en este sector porque no confiaban en él. En mi opinión, eso nunca fue del todo cierto. Lo que faltaba no era apetito, sino seguridad jurídica.
Una gran entidad financiera no puede desarrollar una línea de negocio sobre un terreno incierto, por mucho potencial que vea. Ese es, probablemente, el mayor logro de MiCA: ofrecer la certidumbre necesaria para que bancos, gestoras, infraestructuras de mercado y grandes inversores puedan participar con reglas claras.
Por supuesto, MiCA no es perfecta. Hay aspectos que han quedado fuera de su alcance y otros que, con la experiencia, seguramente habrá que flexibilizar o revisar para no frenar la innovación. Pero como punto de partida, creo que Europa ha construido una base muy sólida para atraer inversión institucional y consolidar un mercado mucho más maduro.
C4E: Uno de los grandes objetivos de MiCA es aportar confianza al mercado. ¿Crees que esta regulación servirá realmente para acercar a nuevos inversores y empresas a los criptoactivos o, por el contrario, el crecimiento dependerá mucho más de la evolución del propio mercado?
Paula Pascual: Sí, definitivamente. Aunque creo que donde más impacto veremos no será necesariamente en el inversor minorista.
El usuario que quería invertir en cripto ya llevaba años haciéndolo a través de plataformas especializadas. Sí podemos esperar cierto crecimiento entre perfiles más tradicionales, especialmente clientes de banca privada o de entidades financieras que hasta ahora no tenían acceso a estos productos desde su banco y que probablemente empiecen a operar cuando sea su propia entidad la que se los ofrezca.
Pero el gran cambio está en la inversión institucional. Cuando entran bancos, gestoras, grandes corporaciones e infraestructuras financieras, se genera un efecto dominó sobre todo el ecosistema: aumenta la liquidez, aparecen nuevos productos y se acelera la adopción.
En cuanto a las empresas, creo que hay que hacer una distinción. MiCA atraerá a grandes entidades financieras y grandes corporaciones porque les aporta la seguridad jurídica que necesitaban. Sin embargo, puede tener el efecto contrario sobre parte del ecosistema emprendedor.
Las startups suelen buscar entornos regulatorios más ágiles y competitivos, y una regulación muy exigente puede hacer que algunos proyectos decidan desarrollarse fuera de Europa. Ese es uno de los aspectos que, en mi opinión, habrá que seguir revisando.
C4E: Toda regulación suele generar ganadores y perdedores, o al menos actores más beneficiados que otros. ¿Quién crees que sale más reforzado con MiCA: los inversores, los grandes operadores, la banca tradicional, las empresas europeas o los propios reguladores? ¿Y quién tendrá más dificultades para adaptarse?
Paula Pascual: El principal ganador es el inversor.
No debemos perder de vista que el objetivo último de cualquier regulación financiera es proteger al usuario. Que quien preste el servicio tenga que cumplir requisitos exigentes en materia de solvencia, gobernanza, custodia, transparencia o gestión del riesgo supone una garantía adicional para el cliente.
También salen reforzadas las grandes entidades financieras y las empresas que llevaban años haciendo las cosas bien, porque ya habían incorporado el cumplimiento normativo como parte de su modelo de negocio.
Quienes probablemente tendrán más dificultades serán muchas startups y empresas pequeñas. No porque sus proyectos sean peores, sino porque el coste de adaptarse a una regulación tan exigente puede ser muy elevado.
Es posible que veamos un mercado con menos actores, pero mucho más profesionalizado.
C4E: Si dentro de cinco años miramos atrás, ¿qué te gustaría que hubiese cambiado gracias a MiCA y qué riesgo crees que Europa todavía debería evitar para no quedarse rezagada frente a otras regiones como Estados Unidos o Asia?
Paula Pascual: Me gustaría que dejáramos de hablar de “adopción institucional” porque ya fuera algo completamente normal.
Creo que uno de los mayores cambios llegará en la infraestructura de pagos. Los pagos internacionales o cross-border tienen un enorme potencial para transformarse gracias a la tecnología blockchain, reduciendo tiempos, costes y fricciones.
También espero que dentro de unos años tengamos un ecosistema mucho más maduro, donde bancos, empresas tecnológicas y compañías nativas del sector trabajen conjuntamente con total normalidad.
El riesgo para Europa es pensar que el trabajo termina con la regulación. Haber sido pioneros es una ventaja, pero ahora hay que asegurarse de que seguimos siendo un lugar atractivo para innovar.
Si la regulación acaba siendo demasiado rígida, corremos el riesgo de que muchas de las empresas que liderarán la próxima generación de infraestructuras financieras decidan crecer desde otras jurisdicciones.
C4E: En los últimos años, muchos ciudadanos han asociado las criptomonedas con volatilidad, fraudes o quiebras como los casos FTX, Terra o varios escándalos cripto. ¿Crees que MiCA puede contribuir a cambiar esa percepción o la confianza solo se recuperará con el tiempo y el comportamiento del propio sector?
Paula Pascual: Sí, creo que puede contribuir de forma muy importante.
Evidentemente, estar regulado no significa que desaparezca la volatilidad, que no puedan existir estafas o que nunca vuelva a quebrar una empresa. Eso ocurre también en cualquier otro mercado financiero.
Lo que sí hace MiCA es reducir enormemente ese “salvaje oeste” que hemos vivido durante muchos años. Eleva el nivel de exigencia para todos los participantes y hace mucho más difícil que puedan repetirse escándalos de la magnitud de FTX o Terra dentro de un marco regulado como el europeo.
La confianza no se recupera únicamente con una regulación; se recupera con el comportamiento del propio sector. Pero una regulación sólida es, sin duda, el primer paso para construir un mercado mucho más transparente, profesional y seguro.
La convergencia entre banca y activos digitales
Paula Pascual: Durante años hemos planteado el debate como si hubiera que elegir entre la banca tradicional y el mundo cripto. La realidad es que el futuro nunca ha sido uno sustituyendo al otro, sino ambos convergiendo.
La banca aporta confianza, experiencia regulatoria y capacidad de distribución. El ecosistema de activos digitales aporta innovación tecnológica y nuevas infraestructuras financieras.
MiCA no representa la victoria de uno sobre otro. Representa el marco necesario para que ambos puedan construir juntos la siguiente generación del sistema financiero.
Fdo.:
@ Marcos Rodríguez López
C4E · Chain4Economy
Redactor de Economia
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