Los hackeos a redes de criptomonedas alcanzaron una cifra histórica durante el primer semestre de 2026. Según un informe de la firma de investigación TRM Labs publicado este 2 de julio, se registraron 207 incidentes en los primeros seis meses del año, la mayor cantidad jamás documentada para un período de seis meses.
Sin embargo, en un aparente contrasentido, las pérdidas totales ascendieron a 972 millones de dólares, una cifra que representa menos de la mitad de los 2.300 millones de dólares sustraídos en el mismo período de 2025.
Distribución de los vectores de ataque
El informe detalla que la naturaleza de los ataques está fuertemente segmentada, lo que explica la brecha entre el alto número de incidentes y la reducción del monto total perdido:
- Explotación de contratos inteligentes: Fue el vector predominante con 125 casos. No obstante, la pérdida mediana por este tipo de hackeo fue de apenas 219.000 dólares, indicando que afectaron mayormente a protocolos pequeños o en fase temprana.
- Compromisos de infraestructura: Representaron solo el 15% de los incidentes (31 en total), pero concentraron el 76% de las pérdidas totales. Estos ataques no buscan fallas en el código, sino vulnerabilidades en la gestión de claves y sistemas de firma. Dos ataques de este tipo en abril contra Drift Protocol y KelpDAO sumaron 577 millones de dólares.
El factor de Corea del Norte y la inteligencia artificial
TRM Labs atribuyó aproximadamente 643 millones de dólares (el 66% del total robado) a actores vinculados a Corea del Norte, cifra que excluye otras vías ilícitas como el phishing o la ingeniería social.
El incremento en la frecuencia de los ataques ya había sido anticipado por Maximiliano Carjuzaa, cofundador del protocolo Money On Chain, a finales de mayo. Carjuzaa señalò que cerca del 100% de los ataques recientes utilizaban inteligencia artificial en mayor o menor medida para descubrir vulnerabilidades o codificar las transacciones maliciosas a una velocidad inalcanzable para los humanos.
La lectura de Ledger: más casos, pero no más seguridad Charles Guillemet, director de tecnología (CTO) de Ledger, ofreció una perspectiva técnica sobre los datos. Guillemet contrastó la pérdida mediana (219.000 dólares) con el promedio por hackeo (4,7 millones de dólares), explicando que «esa brecha significa unas pocas catástrofes y una larga cola de ruido».
El directivo subrayó un punto crítico para la industria: «La gestión de claves y la infraestructura de firma, no el código, es por donde se escapan las cifras de nueve dígitos». Según Guillemet, auditar contratos mientras se descuida la infraestructura de firma es «optimizar la variable equivocada».
Guillemet advirtió que la superficie de ataque ahora puede mapearse a «velocidad de máquina» gracias a la IA, y que la seguridad basada en comités humanos no sobrevivirá a adversarios estatales. La solución, a su juicio, debe apoyarse en patrones de confianza cero (Zero Trust), hardware y matemática.
El propio informe de TRM Labs concluye que la caída en las pérdidas totales no equivale a un entorno más seguro, sino a la ausencia de un mega-robo como los vistos en 2025, en un ecosistema donde la exposición de protocolos y contratos sigue en expansión.


