Solana enfrentó de los mayores ataques DDoS de la historia sin afectar su operación

La red Solana fue objetivo de uno de los ataques de denegación de servicio distribuido (DDoS) más grandes jamás registrados, ubicándose como el cuarto de mayor magnitud a nivel histórico, de acuerdo con información difundida por el equipo de Pipe Network, una red descentralizada de distribución de contenido construida sobre Solana. El incidente también impactó a la blockchain Sui.

Un ataque DDoS tiene como finalidad saturar infraestructuras digitales —como redes, servidores o servicios en línea— mediante un aluvión de solicitudes maliciosas, reduciendo o bloqueando la capacidad de procesar tráfico legítimo.

En el caso de Solana, el ataque alcanzó un pico cercano a los 6 terabits por segundo (Tbps). Para dimensionar esta cifra, un solo terabit equivale a un billón de bits transmitidos por segundo, un volumen suficiente para colapsar la mayoría de las infraestructuras tradicionales de internet. En contextos normales, un flujo de tráfico de esta magnitud suele provocar caídas del servicio o degradaciones severas del rendimiento.

Sin embargo, los datos indican que Solana absorbió el impacto sin interrupciones visibles.


Incertidumbre sobre el momento exacto del ataque

No existe consenso dentro del ecosistema respecto a cuándo se produjo el ataque. Desde Solana Floor, un medio especializado en el análisis de esta red, junto con el CEO de Helius Labs (conocido como mert en X), señalaron que la ofensiva habría ocurrido la semana pasada, sin precisar fechas concretas.

Según estas fuentes, no se detectaron alteraciones operativas relevantes durante ese período. La red mantuvo tiempos de confirmación de transacciones por debajo de un segundo y una latencia de slots estable, métricas clave para evaluar la continuidad del sistema.

En contraste, desde Pipe Network afirmaron el 16 de diciembre que el ataque contra Solana aún continúa activo.


Métricas estables pese al tráfico malicioso

Al cierre de este informe, los indicadores técnicos reflejan un comportamiento habitual de la red:

  • Producción de bloques cercana a los cuatro segundos.

  • Rendimiento sostenido de entre 3.000 y 4.000 transacciones por segundo (TPS).

  • Estado de salud del 98%, lo que sugiere una operación muy próxima a condiciones óptimas.

En conjunto, estas métricas respaldan la idea de que, incluso si el ataque sigue en curso, Solana está resistiendo sin comprometer su funcionamiento normal.


Sui también fue afectada, pero con impacto operativo

El ataque DDoS no se limitó a Solana. La red Sui también fue blanco de la ofensiva, aunque con consecuencias distintas. Según Solana Floor, Sui experimentó retrasos en la producción de bloques y períodos de rendimiento degradado, lo que se tradujo en dificultades para procesar transacciones con normalidad durante el ataque.

La diferencia de resultados entre ambas redes subraya la capacidad de resiliencia operativa de Solana frente a eventos de tráfico extremo, incluso en escenarios considerados históricamente excepcionales.

Comparte esta noticia, elige tu plataforma!

Leave A Comment